El concello de Arteixo solicitará a los colegios profesionales de ingenieros que aclaren sus competencias

Arteixo solicitará a los colegios profesionales de ingenieros técnicos y de ingenieros industriales que aclaren qué proyectos pueden visar y cuáles no
autorización de ingenieros técnicos para firmar proyectos de gasolineras
photo_camera • Arteixo acaba de recibir dos sentencias judiciales que cuestionan que los ingenieros técnicos industriales puedan firmar proyectos de construcción de gasolineras

Arteixo acaba de recibir dos sentencias judiciales que cuestionan que los ingenieros técnicos industriales puedan firmar proyectos de construcción de gasolineras y otorga ese privilegio a los ingenieros industriales

El concello de Arteixo solicitará a los colegios profesionales que representan a los ingenieros técnicos industriales y a los ingenieros industriales (titulaciones que se diferencian por el número de años cursados pero de la misma disciplina profesional) que aclaren que proyectos pueden visar y cuáles no. Esto es debido a las sentencias contradictorias que se están produciendo sobre su competencia profesional para elaborar proyectos de construcción de gasolineras.

Dos sentencias emitidas por el mismo juzgado y la misma jueza (el  juzgado administrativo número 4) han anulado la competencia de los ingenieros técnicos industriales para firmar los proyectos de sendas gasolineras en Arteixo. Se trata de las que gestionan la marcas Carbugal y Petroprix en Meicende y el polígono de Sabón, respectivamente. Ello obligan a los propietarios a redactar nuevos proyectos, esta vez firmados por ingenieros industriales para que sus licencias sean legales.

En el caso de la gasolinera Carbugal en Meicende esta cuestión ya se había solucionado debido a que en el proceso de construcción el terreno cambió de empresa propietaria. La segunda firma encargó un segundo proyecto a un ingeniero industrial, que sustituyó al elaborado previamente por un ingeniero técnico industrial.

Sentencias

La jueza sentencia contra la primera licencia, que no llegó a ser efectiva debido a que antes de su construcción ya se había presentado un nuevo proyecto en el ayuntamiento. Esta situación provoca que la sentencia judicial que obliga a la demolición no tenga ninguna consecuencia ya que ha invalidado un proyecto que no llegó a concretarse.

Pero no  pasa lo mismo en la segunda sentencia del mismo juzgado. Ahora obligará a la empresa propietaria a redactar un nuevo proyecto firmado por un ingeniero industrial, so pena de tener que demoler la edificación si no contrata a un técnico de ese perfil para que firme el proyecto.

Las demandas fueron presentadas por el Colegio Oficial Ingenieros Industriales y la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio de A Coruña, un lobby empresarial que agrupa a una parte de las gasolineras en funcionamiento.

Falta de garantía del visado

El concello de Arteixo y la Xunta de Galicia tramitaron las licencias apoyadas en la Ley 1/2010, una normativa que modificó diversas leyes de Galicia para adaptarlas a una directiva de la Unión Europea. Esa ley en su artículo 10 especifica que “el visado de los colegios profesionales garantiza el cumplimiento de las normas sobre especificaciones técnicas, así como la observancia del resto de la normativa aplicable al trabajo de que se trate”.

Es decir, ya que los dos proyectos que invalida la jueza están visados por Coeticor (Colexio Oficial de Enxeñeiros Técnicos Industriais), y detrás de las denuncias y de la base jurídica que conculca la validez de los proyectos está el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Galicia, el concello de Arteixo solicita a las asociaciones profesionales que aclaren qué competencias tiene cada una a la hora de visar proyectos de cara a regularizar la validez legal del visado de los proyectos. De lo contrario, los colegios profesionales estarían incumpliendo la citada Ley 1/2010, ya que son los responsables de asegurar la validez legal de los proyectos que visan.