“Las chinches no cogen vacaciones de Navidad”
ANECPLA recuerda que esta plaga sigue activa en invierno y ofrece claves para evitar que los viajes navideños acaben en infestaciones en los hogares.
Con la llegada de las vacaciones navideñas y el intenso movimiento de viajeros que caracteriza estas fechas, la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) lanza un llamamiento urgente: las chinches siguen activas durante el invierno y el trasiego típico de estas semanas multiplica las posibilidades de dispersión.
A pesar de su diminuto tamaño —miden entre 5 y 6 milímetros, son de color rojizo y presentan forma plana y ovalada—, las chinches de cama representan hoy uno de los problemas de Salud Pública más extendidos a nivel internacional. Su resurgimiento en Europa desde los años 90 no ha dejado de crecer y, según estimaciones de entidades europeas, su población aumenta en torno a un 500% cada año, favorecida por la globalización, el tránsito constante de viajeros y el cambio climático.
“Existe la percepción de que con el frío desaparecen, pero no es cierto. Siguen activas y pueden viajar fácilmente escondidas entre la ropa o el equipaje”, advierte Sergio Monge, presidente de ANECPLA. “Debido a su minúsculo tamaño, es relativamente fácil que ejerzan como polizones durante nuestros desplazamientos y provoquen infestaciones en el hogar si no actuamos con prevención”.
Las chinches de cama se alimentan fundamentalmente de sangre humana y sus picaduras pueden generar reacciones alérgicas, insomnio, ansiedad y un notable impacto emocional. Además, se trata de una de las plagas más difíciles de eliminar, especialmente asociada a hoteles, viviendas turísticas y alojamientos con alta rotación de huéspedes.
“Es fundamental revisar las instalaciones al llegar a cualquier alojamiento, también al marcharnos, y extremar las precauciones al deshacer la maleta en casa”, subraya Monge. “Puede resultar tedioso, pero es mucho más recomendable que tener que enfrentarse a una infestación ya establecida”.
Recomendaciones de ANECPLA para evitar las plagas de chinches
Al llegar al alojamiento
- Revisar colchones, costuras, sábanas, almohadas, sofás, cabeceros, enchufes y zonas textiles.
- Estar atentos a signos de presencia: huevos blanquecinos, pequeñas manchas negras (excrementos), mudas o pequeñas manchas de sangre en las sábanas.
- Evitar colocar la maleta sobre la cama; usar soportes elevados.
Al regresar a casa
- Revisar cuidadosamente la maleta, sus costuras y cualquier tejido transportado.
- Lavar toda la ropa a más de 50–60ºC.
- Aspirar la maleta en profundidad antes de guardarla.
- Ante el menor indicio, contactar siempre con una empresa profesional de gestión de plagas. “Son los únicos que cuentan con los conocimientos, productos y protocolos adecuados”, recuerda Monge.
- No utilizar insecticidas domésticos, que pueden dispersar la plaga y agravar el problema.
ANECPLA insiste en que las chinches no están relacionadas con la higiene y pueden aparecer en cualquier entorno. La clave está en la detección temprana y en acudir siempre a profesionales cualificados, especialmente en un momento del año en el que viajar es sinónimo de ilusión… aunque, también, de riesgo de transportar plagas sin saberlo.