Claves para detectar problemas de salud mental en la infancia y adolescencia
Fundación Meniños presenta las claves para detectar problemas de salud mental en la infancia y adolescencia.
La entidad lanza la acción de concienciación '30 segundos', una iniciativa que acompaña su 30 aniversario y que invita a identificar situaciones de vulnerabilidad.
La Fundación Meniños ha lanzado un nuevo vídeo dentro de su campaña ‘30 segundos’ para alertar sobre la importancia de detectar a tiempo problemas de salud mental en la infancia y la adolescencia, una realidad que la entidad considera todavía “invisibilizada” pese a su creciente impacto social.
La pieza audiovisual, difundida a través de las redes sociales de la fundación, pone el foco en señales de alerta que con frecuencia se normalizan o se atribuyen únicamente al proceso de crecimiento, como cambios bruscos de humor, aislamiento progresivo o pérdida de interés por actividades habituales.
Con un mensaje directo, la campaña recuerda que “crecer no siempre es fácil” y que determinados comportamientos pueden esconder situaciones de malestar emocional que requieren atención y acompañamiento.
La iniciativa forma parte de la serie ‘30 segundos’, compuesta por diez vídeos breves diseñados para ayudar a cualquier persona —familiares, docentes, amistades o vecinos— a identificar situaciones de riesgo en niñas, niños y adolescentes y saber cómo actuar ante ellas.
Desde Fundación Meniños destacan que la salud mental ha sido una de las problemáticas centrales de su trabajo durante más de tres décadas acompañando a menores y familias en situación de vulnerabilidad en Galicia, Castilla y León y Asturias.
“La acción ‘30 segundos’ es precisamente el reflejo de nuestra trayectoria; tres décadas de aprendizaje, de escucha y de compromiso que hemos convertido en un mensaje directo para toda la ciudadanía. Porque si en Meniños llevamos 30 años haciéndolo, cualquiera puede empezar en 30 segundos”, señaló la directora general de la entidad, Verónica Rivadulla.
El vídeo insiste en la importancia de prestar atención a comportamientos persistentes como la irritabilidad constante, el aislamiento familiar, social o escolar o la pérdida de interés por actividades que antes resultaban motivadoras. Según la fundación, cuando estas señales se mantienen en el tiempo no deben considerarse únicamente “cosas de la edad”, sino posibles indicadores de un problema de salud mental.
Rivadulla subrayó además el papel clave de las familias como entorno más cercano a los menores. “Los datos de soledad no deseada entre jóvenes indican lo importante que es mejorar las vías de comunicación con las y los adolescentes para apoyarles y poder dar respuesta a sus necesidades”, apuntó.
Además de la salud mental, la campaña aborda otras situaciones de riesgo como el acoso, la soledad no deseada, el abuso sexual o la negligencia, ofreciendo pautas sencillas para favorecer una detección temprana.
El objetivo, explican desde la organización, es “democratizar la detección” y trasladar a la ciudadanía que no es necesario ser profesional para ayudar a un menor en situación vulnerable. En muchas ocasiones, remarcan, basta con prestar atención, escuchar y no mirar hacia otro lado.