Asociación Reto a la Esperanza recibe una donación de Antonio Patiño

De izq. a derecha Javier Vázquez, José Carlos Fernández, Antonio Patiño y Juan Carlos Fernández en la sede de Arteixo de la Asociación Reto a la Esperanza
La Asociación Reto a la Esperanza es una organización no lucrativa que nació en 1985 en Cantabria y que posee una delgación en Arteixo

El concejal no adscrito de Arteixo donó 1.000 euros a la entidad en su delegación del Polígono de Sabón

Antonio Patiño, donó hoy, a título personal, un talón bancario nominativo por valor de mil euros a la Asociación Reto a la Esperanza. El acto tuvo lugar en el rastro que la entidad gestiona en el Polígono de Sabón. En la oportunidad estuvieron presentes José Carlos Fernández, Juan Carlos Fernández y Javier Vázquez, voluntarios de la asociación.

"Reto a la Esperanza aporta a la sociedad civil una labor callada y de gran contenido social. No olvidemos que existen colectivos especialmente marginados como toxicómanos, drogodependientes, expresidiarios y menores en desamparo. Para ellos Reto es una manera real de intentar insertarse nuevamente en la sociedad a través de la rehabilitación y la formación que les ofrecen", afirmó Patiño, concejal del grupo municipal no adscrito del Concello de Arteixo. Recordamos que Antonio Patiño ya ha realizado donaciones a otras entidades de ámbito local.

Por su parte, los receptores de la donación agradecieron la iniciativa ya que, como dijo José Carlos "yo fui drogadicto y pude salir gracias a la ayuda de Reto, con quien sigo colaborando desde hace 30 años, como no podía ser de otra manera".

Para financiarse, la asociación realiza recogida de muebles y enseres los que selecciona para dar vida a un rastro situado en distintos puntos de la geografía. Pero también ofrece servicio de transportes, mudanzas y limpiezas. Para pedir presupuestos contacte a través de los teléfonos que figuran en la web https://asociacionreto.com/

35 años desde su creación

La Asociación Reto a la Esperanza es una organización no lucrativa que nació en 1985 en Cantabria. En el corazón del fundador, con principios cristianos, surgió la inquietud de hacer algo a favor de los toxicómanos. Con el tiempo ha ido aumentando la demanda y actualmente disponen de centros repartidos por toda España y también en otros países. Su obra social está destinada a ayudar a toxicómanos y personas en exclusión social y ofrecerles una rehabilitación completa en cualquiera de sus centros para que emprendan un nuevo rumbo.

Está inscrita en el Registro de Asociaciones del Ministerio del Interior con el nº de registro 3.594 con fecha del 12 de diciembre de 1985, así como en los registros de cada comunidad autónoma. Así mismo fue declarada de utilidad pública por el Consejo de Ministros el día 27 de enero de 1995.